PLAZA DE ESPAÑA Y OLÉ
Al llegar a la Plaza de España sufrí una serie de sentimientos extraños:
El primero de ellos de asombro ante la impresionante majestuosidad de la construcción. Dotada de una simetría exquisita, y haciendo un uso extraordinario de los distintos materiales de su construcción, al situarse en el centro de la plaza uno tiene la sensación de estar en otro planeta. La mezcla de estilos:el mudéjar, el modernista, el románico, está perfectamente amalgamada, y en ningún momento sientes que algo no debería estar colocado donde está.
Al entrar en ella, con la iluminación nocturna, sentí la gran pena que me embarga cuando viajo por nuestro país, y me doy cuenta de lo bonito e impresionante que es. Entonces siempre me pregunto por qué hay que desmembrarlo. ¿Qué ganaríamos? ¡Cuánto perderíamos!
Tengo en mente lo distinta que es cada región de otra, pero a la vez, que estés donde estés, ya sea un desierto, una selva tropical, un bosque caducifolio, una calita rocosa, una playa eterna de arena fina, un río que se seca en verano, un monte rocoso, etc...; siempre tengo la sensación de estar en mi casa.
Sin embargo, mi sorpresa fue mayúscula cuando, entretenido en estos pensamientos, me di cuenta que a lo largo del semicirculo de la plaza están representadas las 50 provincias que constituyen España, cada una con sus ciudades y pueblos más importantes. Me pareció una alegoría fantástica de nuestra nación. Se hizo para la EXPO del 1929, para enseñarle al mundo lo que era España. Todos estamos representados en esa maravilla de la arquitectura. Aparecen pueblos como Cambados o Pontecaldelas, junto a ciudades como Barcelona y Zaragoza. Y cada uno con un azulejo decorado con un hecho identificativo, y su mapa. Dando un paseo de 15 minutos puedes recorrer toda España.
Creo que nuestra clase política debería coger un AVE (los catalanes 2) y sentarse media hora a meditar en esa plaza acerca de a dónde nos están llevando con sus tonterías nacionalistas. Pero yo cada día estoy más convencido de lo que decía Ortega : "El nacionalismo se cura viajando"
¡VIVA ESPAÑA!


