Blogia
Los Vírgenes Suicidas

Ciencia

¿Son todas las enfermedades mentales, enfermedades?

Según la Wikipedia: "Una enfermedad es cualquier trastorno anormal del cuerpo o la mente que provoca malestar y alteración de las funciones normales. Las enfermedades son entidades creadas por el hombre, en su afán de clasificar el conocimiento, en la que se agrupan una serie de componentes que la definen y que se debe distinguir de los síndromes y los síntomas. En ocasiones, algunos síndromes o síntomas se denominan como enfermedades"

Anteriormente numerosas enfermedades, casi la mayoría eran achacadas a la acción de los dioses o entidades similares. Hoy en día es todo lo contrario. No voy a discutir si una gripe o el propio SIDA viene determinado por la acción de entidades no materiales. Es evidente que no. Pero... qué pasa con las enfermedades mentales... Hay muchas que son también debidas a problemas físicos, pero hay otras que no. Que mi querida Ciencia es incapaz de explicar AÚN.

El caso más claro es el de las posesiones diabólicas. ¿Es una enfermedad como la gripe, obedece a causas físicas, u obedece a causas que no somos capaces de identificar porque ni siquiera el mejor microscopio electrónico puede verlas? Siempre he sido muy excéptico, e incluso la Iglesia Católica rechaza el 90% de las supuestas posesiones. Pero, la soberbia tecnológica en la que vivimos todos los días, no debe de dormirnos en los laureles de nuestros logros tecnológicos.

No tengo una opinión clara acerca de este tema. Y por eso me he dispuesto a escribir en el blog. Espero que vuestras brillantes mentes me ayuden a aclararme.

Para quien quiera leer algo que me pone los pelos de punta.

Autor: Martin Prince Jr.

CIENCIA

1.DEFINICIÓN DE CIENCIA:
 
Por supuesto, aceptaremos como verdad, todo lo que la Ciencia  nos diga sobre nuestro Universo. Más de uno, pensará que dicha aceptación es más un acto de fe que de un hecho filosófico. Sin embargo, voy a intentar convencer de que el saber científico es verdaderamente filosófico y no es un acto de fe.
 
Un acto de fe es, como su propio nombre indica, algo que se acepta sin más; o bien porque la fuente de información es muy fiable, o porque el receptor no se plantea la posibilidad de que la información sea errónea. Un acto de fe es el que tiene un niño con su padre cuando le pregunta acerca del mundo, su padre lo sabe todo y es infalible.
 
Para definir lo que es Ciencia de lo que no es, hace falta definir un criterio. Alguien podría pensar que Ciencia es todo saber ordenado según una lógica y que satisface unos experimentos. Sin embargo muchos saberes humanos que no son Ciencia entrarían en esta definición. Por ejemplo, la Astrología obedece a leyes lógicas: “Si el Sol está en la casa de Escorpio, entonces todos los escorpios tendrán un buen día”. Sin embargo, consideraría un insulto considerar a la Astrología como Ciencia.
 
Por ello, me quedo con la definición de Popper de Teoría Científica. Él dijo que una teoría es científica cuando puede ser falseable. Es decir, cuando se realizan unas afirmaciones que pueden ser negadas experimentalmente. Por ejemplo, la teoría “los cuerpos pesados caen hacia arriba” es científica, aunque sin duda errónea. Yo puedo diseñar un experimento para rebatirla. Con tan sólo tirar un bolígrafo al suelo, queda demostrada la falsedad de la teoría. Pero hace falta algo más para que sea Ciencia. Si no un gran conjunto de teorías no científicas, lo serían. La Ciencia ha de ser cuantificable, se ha de poder escribir en forma de ecuaciones (aunque no se conozcan exactamente los coeficientes). Por ello la Astrología, aunque de primeras puede ser falseable, no es cuantificable en los resultados. El hecho de leer en el horóscopo que hoy vas a tener suerte en los negocios, no está cuantificado, por mucho que el recorrido del Sol por el Zodiaco sí lo esté. ¿Cuánta suerte voy a tener?¿En qué unidades se mide la suerte?
 
Otro ejemplo de lo que no es Ciencia es el Derecho. El derecho es cuantificable: “Si cometes un asesinato en el país B, estás condenado a 30 años de Cárcel con los atenuantes en años de 10 y 5 por buena conducta y por enajenación”. Sin embargo no es falseable. No puedo hacer un experimento para demostrar la falsedad de una sentencia judicial: son siempre verdaderas (aunque no justas). Otro ejemplo es la sociología actual: es falseable, ya que puede hacer aserciones acerca del comportamiento de las distintas sociedades, pero  el estado actual de la Ciencia, no es cuantificable. La psicología tampoco es Ciencia según esta definición, pues por ejemplo, las teorías de Freud sobre el yo, superyo y ello, no son falseables. Asimismo, no es tampoco cuantificable.
 
En el otro extremo se encuentran la economía, la medicina, la biología, la geología, la química, la física, las matemáticas y alguna otra se me quedará en el tintero... En todas ellas, existen teorías falseables y se apoyan (algunas más que otras) en un cuerpo matemático que le permite cuantificar los hechos.
 
Con esto no se pretende decir  que el saber no científico  es inútil. Nada más lejos de la realidad... ¡Qué sería de un mundo sin derecho, o sin marketing! Pero igual que muchos psicólogos materialistas nunca dudarán que el saber religioso no es Ciencia (no se me ocurre un experimento para falsear la existencia de Dios) , que sepan que su campo del saber tampoco es científico. Es mucho más científico un economista de la bolsa de NY que un psicólogo clínico. Si no pensemos en estas dos afirmaciones:
 
“ Si se suben los tipos de interés medio punto, se rebaja la inflación en un cuarto de punto”
 
“Tienes un complejo obsesivo compulsivo debido a un trauma infantil”
 
He de recalcar que ni soy economista, ni soy psicólogo, pero creo que me cuesta mucho menos definir los terminos inflación y tipos de interés en una frase, que trauma y complejo obsesivo compulsivo.
 
A parte de eso, y suponiendo las definiciones claras,  la primera afirmación es completamente falseable. Habrá miles de ejemplos en el mundo donde haya o no haya pasado eso. Sin embargo, la segunda no lo es. Nunca volverás a tener al mismo sujeto en las condiciones de sufrir o no sufrir el trauma infantil. Y mientras la primera sentencia está perfectamente cuantificada, la segunda es vaga, no se especifica cuantificablemente absolutamente nada sobre ella.
 
 
Con todo esto, sin embargo, no pretendo que parezca que las disciplinas no científicas no son útiles. La Gastronomía es un saber no científico que estoy seguro que nos hace mucho más felices, la Religión ayuda a miles de almas a encontrar sentido a su existencia, el Derecho o la Política nos ayudan a vivir en sociedad, etc...
 
 
Por tanto para definir la Ciencia es necesario definir algunos conceptos antes:
 
Teoría: Conjunto de afirmaciones acerca de un hecho (real o no) que se desarrollan lógicamente a partir de unas afirmaciones que se toman como verdaderas (axiomas).
 
Axiomas: Afirmaciones muy simples, sobre la naturaleza del hecho, que se toman como ciertas por su obviedad (o simplemente por conveniencia)
 
Experiencias: Del desarrollo de una Teoría se deben de extraer resultados verificables a posteriori. Dichas verificaciones son las Experiencias.
 
Por lo tanto se puede definir una Ciencia como “un conjunto de Teorías falseables y cuantificables que se desarrollan a partir de unos axiomas y son verificables experimentalmente”.

2. ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA CIENCIA MODERNA
 
Como ejercicio personal cada uno puede pensar en todos los campos del saber humano y establecer cuales satisfacen esta definición y cuales no. Probablemente habrá muchas muy fáciles de comprobar y otras más complicadas. Por ejemplo, la Sociología satisface muchas de las condiciones de la definición, pero aún no es cuantificable. Sé que alguien me puede decir que se usa la estadística muchísimo en la Sociología, y no está equivocado. Sin embargo no se usa para cuantificar las Teorías, si no más bien como verificación de ellas, o simplemente para establecer las condiciones de contorno. Dicho con unas palabras más simples, no se conoce una ecuación que rija el comportamiento de las Sociedades.
 
La respuesta a esa afirmación es sencilla, alguien me dirá, es que la sociedades son muy complicadas de calcular, porque hay muchísimas variables. Es cierto, pero más variables hay en el Universo y sí que existe una ecuación que las rige, que es la de Einstein.
 
Aunque difícil es establecer la ecuación, pero a veces, más difícil es resolverla. Para aquellos que no estén muy versados en matemáticas, convienen que sepan que hay un tipo de ecuaciones, las diferenciales que están en la base de la Física, la Química, la Economía etc... y que no tienen una solución única, si no que está puede depender de las condiciones iniciales. Es más fácil de entender que de decir: Si uno quiere calcular el tiempo que tarda una olla con un litro de agua en hervir, tendrá que poner la olla al fuego, coger un cronómetro y esperar. Supongamos que la cantidad de gas es constante, el máximo de la cocina, y que esta está climatizada. Es fácil suponer que el agua del grifo en verano a 20ºC tardará menos en hervir que la de invierno a 15ºC.
 
Pues bien, es fácil escribir una ecuación para determinar la temperatura del agua en cada instante. También es relativamente fácil hallar la solución, pero la física se complica con el paso de los siglos, y actualmente hay muy pocas magnitudes que se calculen analíticamente, es decir, “con lápiz y papel” despejando incognitas. Actualmente se dan soluciones aproximadas (todo lo exactas que uno quiera) mediante el uso de ordenadores. 
 
Por ello, y retomando el tema del que partíamos, no es excusa la complejidad de un sistema para la no existencia de una Ciencia que describa sus propiedades. Evidentemente, el Universo, que es el Sistema de todos los sistemas, tiene una Ciencia que lo estudia que es la Cosmología. A nadie se le pasa por la cabeza el pensar que las ecuaciones con las que trabaja la Cosmología no se usan para describir el movimiento de una nave extraterrestre en la órbita del sistema de Betelgeuse. Se utilizan para describir la dinámica general del mismo. Sin embargo, dichas ecuaciones se podrían aplicar al caso del extraterrestre en la órbita de Betelgeuse con los cálculos oportunos.

3. TEORÍAS CIENTÍFICAS Y NO CIENTÍFICAS
 
Por lo tanto y ya recapitulando, creo que no es muy arriesgado decir que todo lo que las distintas Ciencias (a partir de ahora la Ciencia) afirma como verdadero, lo tomo como verdad.
 
No se trata ni de un postulado, ni de un axioma, ni siquiera de un acto de fe. Cualquier verdad científica es reproducible e inteligible por cualquier otra persona con la preparación adecuada. Puede, si queréis, ser un acto de pereza. Simplemente es más sencillo tomarlo como verdadero, que dedicar años de mi existencia a entender todos los entresijos de los experimentos científicos (tarea por otro lado inabordable).
 
Cabe matizar aquí también el hecho de que una verdad científica es una teoría que al menos ha sido probada una vez. No me sirve como verdad científica cualquiera de las 6 teorías de las supercuerdas existentes. Probablemente en el futuro alguna u otra será verdad científica pero por ahora simplemente son teorías. Y esa es la consideración que se les debe dar.
 
Asimismo, muchas personas sostienen que la Ciencia también se equivoca. Que con el tiempo se descubren nuevas teorías que anulan a las anteriores. Esto es sólo cierto en un número muy reducido de casos, y sobre todo en teorías científicas que no han sido elaboradas y comprobadas de una manera muy racional. Por ejemplo, el francés George Cuvier creía que todos los fósiles de animales prehistóricos extraños, entre ellos los dinosaurios, eran esqueletos de animales antediluvianos en el sentido literal de la palabra. Es decir, literalmente, eran animales que no habían cabido en el Arca de Noé. A nadie en el siglo XXI se le escapa que esta “teoría” dista mucho de ser científica, sin embargo Cuvier tampoco era un charlatán. Ha sido un biólogo muy importante que ayudó a clasificar muchas especies.
 
El error que cometemos es desvincular la teoría científica de sus condiciones socioculturales. El el Siglo XVIII, aún existía la Inquisición como tal. Hasta la Revolución Francesa  e incluso bastante después, la Religión tenía un papel preponderante en la Sociedad. Por ello no era de extrañar que la Biología se encontrara en el momento equivalente a la Física Ptolemaica. A mi no se me ocurriría decir que Ptolomeo era un mal astrónomo. Nada más lejos de la realidad. Su teoría acerca del movimiento de los astros satisfacía todas las observaciones realizadas. Asimismo era de una complejidad intelectual mucho superior que la de Copérnico. ¿Por qué no llego este más de 10 siglos antes a la misma conclusión? Por una simple razón: NO le cabía en la cabeza. Einstein decía que el sentido común es el conjunto de experiencias que uno ha acumulado cuando llega a los 18 años. A Ptolomeo la idea de que el Sol fuera el Centro e inmóvil, no le entraba en su concepción metafísica del Universo, y por eso trabajo hasta elaborar un sistema que lo explicara todo de otra manera. De la misma manera a Cuvier, no le cabía en la cabeza que pudieran haber existido especies durante millones de años antes que el hombre. Tampoco a los geólogos que empezaron a datar rocas, con millones de años de antigüedad, les cabía en la cabeza que esto sucediera sobre todo cuando la creación había surgido unos 4000 años atrás.
 
Se llegó a argumentar desde todos los campos de la Ciencia que  Dios, en su omnisciencia,  había creado el Universo en 7 días y hace unos 4000 años, pero que lo diseño para que pareciera que era mucho más viejo. A cualquiera que aplique la Navaja de Occam a este argumento, comprobará que se le viene a  bajo. Pues después de más de milenio y medio de Cristiandad, a la gente se le hacía impensable que el universo pudiera tener millones de años, y que el hombre no fue creado al sexto día. Mucha gente culpa de este hecho a la Iglesia Católica. Considero esta culpabilidad injusta, pues no fue sólo la Iglesia, si no toda la clase política y el pueblo la que incitó este tipo de historias. No puedes culpar sólo de la incultura al sistema educativo, si  no también al inculto que se deja llevar. Actualmente en España el periódico más leído es el Marca, los programas de televisión más vistos son los partidos de fútbol, los realities y los programas de corazón. ¡No dirán en el futuro, lo mismo que decimos nosotros del pasado! Podríamos estar dedicándonos a formarnos como personas, en todos los campos  del saber humano. Pero es más cómodo tumbarse delante de la TV y dejarse invadir por toda la clase de miserias humanas que actualmente están de moda.  Salvando las distancias, por la diferencia de nivel cultural y de libertades, a la gente de aquella época, le era tan cómodo el creer a pies juntillas el Libro Sagrado como a nosotros la TV. Sólo algunos “Iluminados” eran capaces de darse cuenta de ello y de trataba de encontrar la verdad. Por ello, me parece realmente injusto, que determinados individuos, que han oído hablar del “Capital” de Marx y de los escritos de Bakunin en una reunión, se dediquen a culpar a la Iglesia Católica de todos los males de épocas pasadas y presentes. Estos individuos, podrían leer a Marx (que reconozco que es una cosa que yo no he hecho) y a Engels e intentar entender porque estos pensadores eran tan anticlericales. Me parece muy injusto, que consumidores de drogas ilegales, desprecien a la Iglesia Católica, cuando el señor Marx dijo que era “el Opio del Pueblo”. En eso estoy de acuerdo con él. La morfina es también un derivado del opio, y considero que la Iglesia, con todos los GRANDES errores cometidos y los que vendrán, es una reunión de personas, que ayuda realmente a millones de fieles a soportar las duras pruebas a las que nos somete la vida.  Al igual que la morfina, les alivia el alma y les permite mirar al futuro con un atisbo de esperanza.
 
Hay que recordar que nosotros nos encontramos en el Primer Mundo. Nuestras vidas son muy cómodas. Pero eso es porque nuestra sociedad ha alcanzado un nivel de sofisticación relativamente elevado. El simple hecho de levantarnos y podernos lavar la cara o ducharnos con agua caliente, es algo con lo que millones de personas en el mundo, ni tan siquiera sueñan.
 
Por ello, les recordaría a estos neo-iluminados del porro y la pancarta, que se dejaran de tanta queja y que empezaran a leer y a viajar (los que puedan). Que lean lo que les parezca, pero que no se dejen convertir en los descendientes de la turba medieval que disfrutaba con las ejecuciones de “brujas” en la plaza mayor del pueblo.
 
Sin embargo la Iglesia, ha cometido muchos errores. Atacó y en cierta manera ataca, a todo aquello que cree que puede generarle problemas en el futuro. Su error fue en admitir en la Curia Romana a personas procedentes de esa turba inculta, que no supieron ver que lo que decían los científicos era verdad. Y la verdad, tal y cómo dijo Jesús “Nos hará libres” y acaba saliendo a la luz. Si se hubieran dado cuenta de que el Universo no era el tabernáculo de Abraham (una habitación cuyas paredes eran los cielos) y tan sólo hubieran respetado la Cosmología Griega, a años luz de la judaica, la Iglesia ahora tendría  otra perspectiva histórica.  Esto es debido a que la Iglesia NUNCA ha hecho el giro Copernicano. El Giro Copernicano es el cambio radical en la concepción de la Ciencia que se dio en el Renacimiento. Toma su nombre, por Copérnico, y por su defensa del heliocentrismo en contra de lo que se decía en el momento. El exponente más claro de este giro lo dio Galileo, en su enfrentamiento con el papado y en su posterior abjuración.
 
Es de justicia decir que no sólo la Iglesia Católica perseguía estas prácticas. Las Iglesias protestantes también lo hacían, en algunos casos con mucha más virulencia. Giordano Bruno, famoso por afirmar que en otros mundos podría haber vida inteligente, fue quemado en la hoguera tras ser perseguido en su momento por todos los credos de la época.
 
Sin embargo, creo que el ejemplo de la abjuración de Galileo, documento que tuvo que firmar y leer ante el Papa para escapar de la hoguera, se resume esta huída del giro Copernicano.


Abjuración de galileo
 
Yo, Galileo Galilei, hijo del difunto Vicenzo Galilei, florentino, de setenta años de edad, constituido personalmente en juicio y arrodillado ante vosotros, eminentísimos y reverendísimos cardenales de la Iglesia Universal Cristiana, inquisidores generales contra la malicia herética, teniendo ante mis ojos los Santos y Sagrados Evangelios que toco con mis manos, juro que he creído siempre, y que creo ahora, y que, Dios mediante, creeré en el futuro, todo lo que sostiene, practica y enseña la santa Iglesia Católica Apostólica Romana. Pero en vista de que -después haberme impuesto judicialmente este Santo Oficio el mandato de que yo debía abandonar por completo la falsa opinión de que el Sol es el centro del mundo y está inmóvil y de que la Tierra no es el centro del mundo y se mueve, y de que yo no debía sostener, defender o enseñar de ninguna manera, verbalmente o por escrito, dicha falsa doctrina, y después de habérseme notificado que dicha doctrina era contraria a las Sagradas Escrituras- escribí y publiqué un libro, en cual discuto esta nueva doctrina ya condenada, y aduzco argumentos grandemente convincentes a favor de ella, sin dar ninguna solución de ellos, he sido juzgado, vehementemente, sospechoso de herejía, es decir, por haber sostenido y creído que el Sol era el centro del mundo e inmóvil, y que la Tierra no era el centro y que se movía.
... abjuro, maldigo, y detesto los antedichos errores y herejías y, en general, todo error, herejías y secta contrarios a la Santa Iglesia.
  
A nadie se le escapa la cantidad de absurdos y falacias que encierra este documento. Conviene recordar que fue redactado por miembros de la Curia para que lo leyera Galileo. Más les hubiera valido recordar las palabras de Jesús “Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios”. Galileo también dijo “La Iglesia no debe preocuparse por cómo se mueven el cielo, si no de lo que hay que hacer para ir a él” . Lo más paradójico de todo es que Galileo era un profundo creyente, y realmente el no creía que ese hecho interferiría en la fe de los creyentes.  La Iglesia, que por aquel entonces acababa de salir de Trento, en vez de mirar al frente, miró a atrás. De hecho se concreto en dicho Concilio, que las opiniones científicas no debían estar en contradicción con lo que decían los Santos Padres. Y en vez de dar un giro a su historia, metiendo en su seno a los grandes pensadores de la Historia, los expulsó de su seno, o simplemente los ignoró. La Iglesia aceptó por primera vez las Teorías de Newton en el Siglo XIX. Nunca llegó a condenarlo, pero me parece muy poco moral, hablar de Física, como sin duda hablaban, y no aceptar a Newton, que por cierto, también era profundamente religioso.
 
Ya adentrados en el Siglo XIX, nos encontramos con un Darwin que es parodiado e insultado en numerosos medios eclesiásticos, por simplemente decir que el hombre desciende de un mono ancestral. Eso revolucionó las ideas de entonces. De nuevo hay que culpar a la Sociedad también, una sociedad puritana y victoriana, adormecida por el gran imperio inglés, que no aceptaba que su grandeza procediera del mismo antepasado que el  de un mono. Actualmente no creo que sea la Iglesia Católica la que impida que en determinados colegios de los USA, se estudien las ideas creacionistas bíblicas. Según estas, todos los hombres descendemos de nuestros primeros padres Adán y Eva. Creo que la culpa de esto la tiene la sociedad americana adormecida por tanta película y poco libro.
 
Sin embargo y antes de seguir sería bueno que repasáramos esta relación entre Ciencia y Religión

Autor: Martin Prince Jr.

Gracias Ciencia

La distinción entre un bien y un mal no es uniforme en todas las culturas, ni siquiera la moral interna de cada uno lo es y probablemente esto pueda aplicarse también a la ciencia. Es interesante comprobar como muchos mitos se repiten, dado un probable origen común, pero sin embargo varía la valoración que se hace de los mismos en una u otra cultura.

Si analizamos el origen religioso de la nuestra hemos de partir, sin perjuicio de un mayor y mejor desarrollo del tema por el tipo de la tienda de comics, del cristianismo y de Grecia.

En el cristianismo se hace referencia en el Génesis 2:9 a la creación de los dos arboles:

"Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal."

El primero de ellos ofrecía la vida eterna y el segundo, el prohibido, sería el árbol del conocimiento. Muchas veces se ha asociado este árbol al mal pero no es necesaramente así. Es el árbol de la ciencia del bien y del mal y ese probablemente ha sido el destino de la ciencia desde que, según algunos, abandonamos el paraiso: Ser un instrumento de bien o de mal según las manos que lo fueron usando.

Para mí existe otra gran mención a la ciencia aunque quizás sea una asociación un tanto subjetiva: La caida de Lucifer que significa "Portador de Luz" ¿Portador de luz? ¡Eso me suena! Uno de los mitos más repetidos es la historia del ser que se rebela contra los dioses dándole al hombre la luz/ciencia, desde el Prometeo griego hasta el Coyote de los indios norteameticanos (Prometeo atrapó mucho más, el Coyote solo se quemó la cola).

¿Es esta la visión hebrea de la ciencia? ¿El motivo de la caida del hombre y de la caida de Lucifer? La verdad es que mira que tener un favorito y que te salga rana es una putada, ¿pero que encima crees otro favorito a tu imagen y semejanza y se repita el cuento?. No me extraña que la Iglesia y la ciencia se hayan llevado tan mal.

Pero volviendo al árbol no puedo dejar de preguntarme una serie de cuestiones. La primera de las cuales es el motivo de crear el puñetero arbusto del que se podrian apuntar diversas posibilidades:

1- Lo creó por joder y encima dijo eso no se toca. Según esto todo lo que vino después sería culpa de Dios. Por crearlo y por incitar a su consumo despertando la curiosidad, además de crear a Eva y a la serpiente. Si estaba todo pensado para pirar al hombre del paraiso no haberse andado con tantos rodeos, haber empezado directamente por los pisos de 30 m2. Va a resultar que la ministra trujillo es la version laica del ángel del paraiso.

2- Dios creó el mal: ¿Sí? ¿No? ¿Cómo lo veis?

3- La ciencia podría ser mala porque es el árbol prohibido. El problema es que según el Génesis se supone que "vió Dios que era bueno" así que en principio la ciencia no puede ser mala.

Los que todavía no os habéis aburrido lo bastante como para dejar de leer habréis pensado a qué viene tanto rollo de mezclar religión y ciencia de un tio que ni siquiera sabe mucho de ninguna de las dos cosas. Si ha sido así, mi rollo ha cumplido su objetivo porque lo que quería poner de manifiesto eran basicamente dos cosas:

La primera lo absurdo de utilizar la Biblia como criterio científico. Después resulta que la tierra sí que giraba, que Darwin no estaba tan loco (menos en utah), y que que hay q envainársela después de haber quemado alegremente a algún que otro infeliz.

La segunda recordar que la Iglesia sigue tomando partido en contra de avances científicos. No voy a negar la existencia de tópicos (en el sentido q le da la retórica, tópico: lo que es admitido por todos) como lo de jugar a ser dioses, frankestein o el sueño de la razón produce monstruos; pero después de mi magnífico curso con los legionarios de cristo (lo q se hace por unas vacaciones pagadas), he podido comprobar como todavía se habla del "si dios quiere la enfermedad sera por algo", "con eso q no se investigue" etc. Por no entrar en el tema del uso del preservativo en África que merecería su propio post.

Por eso quería hacer incapié en que no creo que haya nada malo ni bueno en el conocimiento. El conocimiento, en términos de bien y de mal, solo puede ser neutro. No creo que exista una moral universal capaz de decir que las mayores posibilidades del ser humano son en sí mismas negativas. Que los terroristas se comunican por Internet, que los teléfonos móviles detonan bombas, cierto; pero a mí me han permitido hablar 20 horas al mes con alguien que vive en otra provincia y, más recientemente, recuperar viejas conversaciones de cafeteria con mis amigos. Si la Iglesia se toma tan literalmete el Génesis debería tener en cuenta que si Dios creó el arbolito y vió que era bueno no debería criticar el avance de la misma, sino esforzarse por recordar a quién a de servir: A todos. Dios dió a escoger y el hombre escogió, para bien o para mal esto es lo que hay.

Y ahora niños olvidaos de lo que habéis oido. Ha llegado una orden del presidente Bush con un nuevo temario.

        El creacionismo...

 

 

Director Skinner.

El Demonio de Laplace

Hola ¡Soy Troy McClure! Me recordarán de otras discusiones filosóficas como "Ma che pasa con il Filioque" y "La Historia es una ciencia y otras barbaridades".

Para el debate de hoy he decidido proponer una de las cuestiones más repetidas a lo largo de mi adolescencia con el Tipo de la Tienda de Comics, una especie de debate Ciencia vs. Teología, Mecanicismo vs. Libre Albedrío, Determinismo vs. Indeterminismo.

Por una parte tenemos la perspectiva científica clásica, previa a toda la maraña cuántica, en la que cada estado global en la realidad se interpreta como una consecuencia directa del estado previo, así vamos enlazando causas y efectos interpretando cada instante como la única consecuencia lógica del instante anterior. Es la perspectiva determinística absoluta, en la que el universo es una especie de perfecto engranaje. A esta conclusión llegamos, Troy y El de la Tienda en nuestros años mozos, pensando en una entidad que conociera toda la existencia y como son las ecuaciones que relacionan las distintas partes de ella; es decir, una entidad que conociendo completamente el presente podría conocer el futuro a la perfección. Sin darnos cuenta habíamos redescubierto al Demonio de Laplace .

Pero esta perspectiva tiene problemas, el primero y el más evidente desde una perspectiva ética es el fin de la Responsabilidad Moral. Si todos nuestros actos están predeterminados no tenemos ninguna responsabilidad sobre ellos, con lo cual nuestra responsabilidad sobre nuestros propios actos queda difuminada. La única solución que se nos ocurrió en su día, intentando no meter a Dios por el medio, fue la de las éticas humanisticas. Debíamos actuar de acuerdo a unos ciertos principios éticos aunque sospecharamos que estos principios no tenían sentido por sí mismos en el universo que proyectabamos.

Evidentemente esta perspectiva, esta discusión siquiera, no son nuevas bajo el sol. La ciencia, la filosofía y la religión llevan mucho tiempo dandole vueltas a la idea del libre albedrío, y como todas las cuestiones filosóficas es complicado encontrar una respuesta definitiva válida universalmente. Ni siquiera confiando plenamente en nuestra ciencia actual tenemos una respuesta, pues las visiones deterministas del universo sufrieron un duro golpe al empezar a entrever una incertidumbre inherente en la observación de la realidad a ciertos niveles (Estoy seguro de que Martin Prince Jr. podrá ampliar este punto sabiamente).

Así que por ahora cada uno tendrá que quedarse con la respuesta que más le atraiga, o la que mejor le deje dormir por las noches. Os invito a consultar este artículo en el que se desgrana, muchísimo mejor de lo que lo he hecho yo aquí, este debate.

El nivel de pedanteria absurda acaba de subir un par de puntos en el blog, que Dios y las mujeres lectoras de este blog nos pillen confesados.